Debe recordarse que la Junta Departamental había dado la anuencia para que la comuna acceda a esta herramienta.
Sin embargo, el Tribunal de Cuentas de la República presentó un informe, tomando como base la rendición de cuentas del año 2019, el cual reflejó que la Intendencia de Río Negro poseía un déficit de 112 millones de pesos y un acumulado que asciende a 367 millones de pesos.
Sobre las deudas financieras al 26 de noviembre de 2020 (fecha del cambio de administración), son de 220 millones de pesos, quedando las disponibilidades en 21 millones de pesos.
Ante esto, la conclusión del Tribunal de Cuentas de la República es que la comuna rionegrense no contaría con una capacidad de pagos suficiente para cumplir con sus obligaciones en el quinquenio, por lo tanto, acceder a la línea de crédito se transforma en una necesidad para su funcionamiento.
Ahora, el Ejecutivo Departamental concurrirá nuevamente al banco BBVA para determinar el mecanismo que habilite a la Intendencia acceder a la línea de crédito de 8 millones de dólares.


