Cuando todo parecía encaminado hacia un acuerdo la semana pasada, luego de que el conflicto escalara al ámbito político, el conflicto del puerto de Montevideo entre Terminal Cuenca del Plata (TCP) y el gremio de trabajadores volvió a enredarse ayer, pues la empresa comunicó de forma unilateral su decisión de retirarse de la negociación.
La propuesta que la firma había presentado el viernes pasado y que fue analizada en la asamblea de trabajadores de TCP y el sindicato.
Sin embargo, mientras el lunes se trabajó en mejoras para los funcionarios de Aduana y Logística —con aumentos salariales— y en los jornales asegurados —uno de los principales puntos a destrabar en la negociación—, este miércoles el colectivo de trabajadores presentó una contrapropuesta que, en lugar de centrarse en los tres puntos que se venían discutiendo, elevó a siete los reclamos.
El planteo sorprendió a la parte empresarial, que decidió retirarse unilateralmente de las negociaciones al entender que la propuesta que estaba sobre la mesa constituía el «máximo esfuerzo» que podía realizar.
En el caso de los jornales asegurados, la preocupación de TCP es que se establezca un mecanismo de cálculo para acceder al beneficio que no genere un exceso de costos para la empresa.
El gremio, que no descarta nuevas medidas de lucha y volver a paralizar la operativa de la terminal que mayor carga mueve en el puerto de Montevideo, reclama que un mayor número de trabajadores —según la categoría de contratación, ya que hay 27 distintos tipos— pueda acceder a una determinada cantidad de jornales garantizados, aun cuando no sean efectivamente trabajados.
En un comunicado, el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra) criticó que las negociaciones tripartitas que se desarrollaban en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) fracasaran, luego de que la empresa comunicara de su decisión de retirarse de la mesa de diálogo.
Sobre la nueva propuesta de TCP, el gremio manifestó que lo consideraba “insuficiente”.
Fuentes vinculadas a la empresa, dijeron que en la reunión el sindicato planteó una nueva mejora de algunos puntos que ya se habían reclamado, pero “no había más margen para seguir modificando la propuesta, ya que ya se estaba haciendo el máximo esfuerzo”, se entendió.
El dirigente del sindicato portuario, Álvaro Reinaldo, dijo que durante el fin de semana habían visto “con buenos ojos” los avances, pero era necesario seguir “profundizando en aspectos fundamentales como la estabilidad laboral”. “A partir de este día se puede decir que hay un conflicto”, agregó.
Desde la operadora portuaria, en cambio, se entiende que los puntos que restaban por acordar eran reclamos que ya habían sido planteados al principio de las conversaciones sin acuerdo, por lo que no eran nuevos y ni representan diferencias grandes como para seguir acordando.
“Todos los departamentos recibían mejoras sustanciales con respecto al convenio anterior. En el paquete hay US$5 millones de complemento por encima del Consejo de Salarios”, resumió una fuente de la empresa al tanto de las negociaciones.


